Realmente me siento triste. Siento un gran peso en el alma que duele... y eso me genera algo en todo el cuerpo muy feo. Siento miedo, constantemente, tengo miedo.
Quiero que me quieran, quiero que me cuiden y me protegan, quiero y necesito sentirme segura. No quiero estar sola, no puedo estar sola.
El corazón me late rápido, y se acelera... y yo me acelero, y respiro con una agitación peculiar. A veces es como que tiemblo en degrade... (¿cómo será eso? yo entiendo). Y cuando mis ojos se humedecen y debido a la acumulación del agua desbordan las lágrimas siento algo extraño en los oídos, no se qué es... es muy extraño. Y siento que me hundo, en un pozo profundo, profundo y negro.
Me siento débil, aunque no se si es la palabra justa... me siento fisicamente frágil y mentalmente vulnerable, chiquita como una hormiga.
Me hace sentir tan mal la situación esa de mierda, me hace sentir estúpida, muy tonta, incapaz, débil, me hace sentir que el resto tiene un enorme poder sobre mí y que yo estoy bajo todo eso. Siento que me aplastan, que el mundo se me viene encima, y yo antes pensaba que yo iba encima del mundo, entonces es un gran choque idealista esto.
A veces sólo quiero llorar, o estar sola, o estar con mucha gente, o dormir para no pensar, o no hablar, o no comer... o todo junto. O simplemente de morirme, de dejar de vivir. Sólo porque no le veo un sentido, una razón, un motivo...
Necesito de algo, no se de qué, de algo que me devuelva las fuerzas que gasté en llantos, sufrimientos, noches de soledad, inseguridades, gritos, silencios, y miedo. Esas fuerzas que sigo gastando. Que en su momento saqué no sé de dónde para mantenerme en pie, y que ahora, que me siento aplastada completamente, necesito renovar, y levantar nuevamente la bandera. Pero ya no tengo fuerzas, pesa mucho. No puedo tomar el coraje aquel, no tengo de donde.
Me duele el alma. Me duele el cuerpo. Me duele la mente, no quiero pensar más, pero no puedo parar de maquinar, no para, no para.
Quisiera creer en que estoy bien, en que estoy segura -sobre todo de mí misma-, en que me siento cómoda, tranquila, en que hay gente amable y transparente en el mundo, pero yo sólo veo un lago negro. Y, como pensé aquel día, que el mundo es un gran océano de agua y yo una pequeña pizca de aceite.
Quiero ser feliz, sentirme feliz. Y lo intento, ¿eh? claro que lo intento, siempre lo intento. Y a veces me río, y sonrío, y canto, y abro la ventana y con ella dejo entrar la vida a mi mundo, y pienso ''tengo ganas de vivir, y ese es mi motor, sin otra razón'', y pienso ''y lo hago por mí, sólo por mí'' pero llega un punto en el que me gasto -a lo batería- y ya no puedo, y voy decayendo...
También me pasa que siento que no puedo compartir esto con nadie, que nadie me entienden. Que piensan y sacan conjeturas de lo que me pasa completamente aisladas a lo que en realidad es, y tal vez soy yo que no sé, no puedo o no me sale expresarme correctamente, tal vez no nos entendemos, pero no me gustan esas situaciones. Y necesito compartirlo, necesito sacarlo porque es una bola que se va agrandando cada vez más dentro mío y me hunde, y me hunde. Pero a veces me cuesta tanto... no sólo por el otro, sino por mí. Me cuesta hablar, me cuesta encontrar las palabras, porque no están, no existen, hay que sentirlo, y yo sola lo siento... eso, eso es, ''yo sola''... sola, me siento so-la.
Sentí con todo eso que mi mundo se derrumbaba. ¿por qué? porque mi pared ideologica que estaba en construcción en realidad era una ilusión de adolescente rebelde y estúpida, porque mi mundo interior se sentía golpeado -aparte de mi mundo exterior, mi cuerpo-, y porque todo lo que yo creía no existía, y se iba todo a la re mierda. Me sentía inútil, estúpida. Que ya nada valía, que no podía luchar por una realidad distinta. Que esa chica con esas agresiones, empujones, gritos y golpes me estaba demostrando que yo estaba equivocada, que vivía en un mundo de fantasía y que el real era otro, imposible dar un giro tan inmenso. Y toda la seguridad que sentía sobre mí misma, mis pensamientos, mi persona en general... se aniquiló. Ahora soy insegura, de todo, y de todxs, tengo muchas inseguridades.
Espero algún día poder volver a creer, creer en que algo mejor es posible, algo más lindo, más amable, más contenedor, más incluyente, más solidario. Por ahora sólo creo en mi bicicleta y en mi abuelo, y lo demás no sé si es real o no. Me cuesta confiar, me cuesta abrirme -cosa que antes no-, ya no sé si lo que tengo adelante es o no verdadero. Pero algún día volveré. Volveré a mi esencia y a sentirme un poco más yo, tal vez nunca fui lo que creía, pero vamos en busca de eso... voy en mí búsqueda.
''Hoy vas a descubrir que el mundo es solo para ti, que nadie puede hacerte daño, nadie puede hacerte daño. Hoy vas a comprender que el miedo se puede romper con un solo portazo. Hoy vas a hacer reír porque tus ojos se han cansado de ser llanto, de ser llanto...''
[[Puedo sentirme ahí otra vez, recuerdo el momento: sentada en la silla que me gusta tanto, la luz del sol entrando por la ventana. Me siento en mi cuerpo de aquel momento y me recorren las mismas emociones. Como si la línea del tiempo no fuera obstáculo]]