domingo, 9 de septiembre de 2012

Loco mambo en sintonía

 Me siento sumergida en el aire... flotando en nada, sin cosas reales alrededor. Con sólo espejismos, no algo concreto. Cuando voy a tocarlo se esfuma... ya no existe. Tal vez prefiero vivir así, al menos por el momento. Porque tanto tiempo arriesgándome, dejando todo en cada cosa, hizo que me desgastara y ya no más; y puede que ahora elija estar un poco acá, un poco con vos, un poco en eso... por el momento, porque me hace bien, porque me hacés reír, pero no apuesto todo ni por algo ni por alguien. Eso es algo contradictorio con la forma de ver la vida que creí tener ¿no? Parece que ahora quiero ''prevenir'' para no curar después... Casi como si viera el futuro. Como si vivir a medias fuera un mosquitero en mis experiencias. Algo patético, algo simple, algo frío, algo feo, algo no profundo, algo muy lejano de lo que siempre esperé y quise... espero y quiero; pero me siento tan lastimada, que no sé cómo actuar frente a ciertas situaciones o personas. Entonces me cubro, me guardo, como en una cajita de cristal; en intento de generar una auto-protección, sólo por si se te ocurre deslizar una pizca de violencia que pueda salpicarme. Porque me volví muy frágil -más de lo que pensaba-, y siento todo potenciado x100, las voces, las palabras, los gritos, los movimientos... y tantas cosas más. 
 Tanto tiempo insistiendo en la constancia, sin lograr salir del círculo vicioso, hizo que creyera que era mejor guardar los sentimientos -sí, otra vez-, para mí y para el resto. Y tragué y tragué tanto que me dan náuseas y cada tanto siento que vomito o exploto. Pero me sostengo. 
 En distintas circunstancias me miré y no me vi, cual fantasma. A veces siento que me desconozco, no me encuentro... ¿No estoy? no sé. Creo que sí, pero muy lejos... Hay que ir a lo profundo para encontrarse conmigo, profundo. Y es lo que quedó, los restos del huracán. ¿Qué voy a hacer? sostuve todo lo que pude, estoy segura de eso. Pero era demasiado peso y mi cuerpo ya no tiene fuerzas, perdón. Ahora van las cosas, no sé cómo, pero van... Intentando no involucrarme tanto con nada ni con nadie, viviendo superficialmente a veces; pero disfrutando el momento, esa está ¿no? puede ser. ¿Y por qué sigo con esta introversión? porque soy menos vulnerable, necesito resguardarme y que el mundo no me crea tan débil, lo sea o no. Me siento tan lastimada... Tan curtida por este viento áspero. Necesito tranquilidad, aire y sonido de mar, una caricia y una melodía suave, sólo eso. Vení y decime que me querés, sonreíme. No me grites, no me pegues. 
 Por esto me alejé, me mantengo al margen, porque no quiero cortarme otra vez, duele. Aunque me encantaría ser un poco más fiel a mis ideales e ir más allá... hay algo que me frena, y soy yo, sólo porque quiero sentirme segura, lo necesito ahora. Y sé que todo lo que trago va a salir en algún momento, por algún lado tiene qué. De algún modo todo acaba afuera, por algún surquito tiene que salir o hacerse presente y decir: ``¡acá estoy! no podés seguir guardándome adentro tuyo´´. 
 Ahora tengo miedo, tengo tanto tanto miedo...(¡y cuesta tanto pronunciarlo!). Me ahogo, y hace tanto tiempo que estoy acá... Y sigo intentando comprender al mundo ¿Hasta cuándo seguir aspirando esta mierda?